A la hora de comercializar un alimento ya elaborado se valora mucho que tenga la textura que el producto y el cliente requiere.
Los espesantes y gelificantes cumplen esa misión.
El número total de este grupo de aditivos va del E-400 al E-495 y son substancias que cumplen, a menudo, varias funciones a la vez.
Se obtiene a partir de diferentes tipos de algas como la Macrocystis, Fucus, Laminaria y otras. Suelen formar geles bastantes sólidos gracias a su compleja transformación.
Se suele utilizar en conservas vegetales, helados, sopas, confitería, galletas, bebidas refrescantes con pulpa de fruta, como estabilizante de la espuma de la cerveza, etc.
Aunque a estos tipos de aditivos a partir de las algas se les ha acusado de dificultar la absorción de algunos minerales la verdad es que los estudios realizados hasta la fecha indican que no es así y menos a la concentración en la que se utilizan.
Las gomas se obtienen de árboles, semillas o plantas. Son utilizadas, a menudo, desde hace siglos como espesantes. A nivel digestivo suelen comportarse como una fibra ya que no se metabolizan y son expulsadas a través de las heces.
Forman sustancias viscosas que ayudan a estabilizar productos como la nata montada, la espuma de la cerveza, postres, refrescos con pulpa de frutas, etc.
La pectina es un polisacárido natural que se obtiene a partir de los restos obtenidos en la elaboración de zumos (jugos)de naranja, pomelo y limón. Se usa especialmente en mermeladas ya que tiende a formar una especie de gel en presencia de gran cantidad de azúcar. Tiene la ventaja de ser muy barato y se usa también en repostería y otros preparados a base de zumos de fruta. Además parece se que tiende a "dificultar" la absorción de grasas y azucares.
La celulosa para uso alimentario se obtiene químicamente de la celulosa natural. Se suelen usar para dar volumen a los alimentos. Cumplen a la vez una función similar a la de la fibra ya que no aportan calorías y no son absorbidas por nuestro organismo siendo utilizadas, por ese motivo, en alimentos bajos en calorías, en helados, etc.
Se extraen fácilmente de alimentos como cereales y patatas siendo por ello muy económicos. El más habitual es el almidón de maíz. En condiciones normales actúa muy bien pero no así en medios ácidos o cuando hay que calentar o descongelar el producto. Por ello se han creado diferentes tipos de almidones modificados a fin de adaptarlos a las necesidades requeridas.
Su uso habitual es en helados, conservas y salsas espesas pero en lo que respecta a los almidones modificados su uso es más habitual en yogures y conservas.
Los almidones, tanto naturales como modificados, acaban convirtiéndose en nuestro aparato digestivo en glucosa teniendo, así, las mismas calorías que el azúcar.
En general todo el mundo coincide en que son aditivos seguros para la salud.
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