- Introducción
En los tiempos en los que los animales de piel asesinados procedían de
la naturaleza, se conseguía matar unos 500.000 individuos de visón al
año. Gracias al confinamiento en granjas de estos animales la cifra se
ha multiplicado por más de 100, por lo que más de 50 millones de
visones son masacrados anualmente en el mundo.
La cría de visón se ha extendido en los países que cuentan con
condiciones climáticas favorables. Los primeros ensayos proceden de
Estados Unidos y Canadá, pero muy pronto se construyeron las primeras
granjas en países de Europa.
Actualmente los mayores productores son los países escandinavos, destacando Dinamarca, aunque conquistar el mercado.
Los países castellano parlantes que negocian con la vida de estos
animales son fundamentalmente España, Argentina, Chile y Uruguay.
Siendo los dos primeros en los que más difusión tiene este negocio. Los
granjeros de pieles a nivel internacional
se agrupan en torno a la Asociación Científica Internacional de Animales de Peletería
(Internacional Fur Animal Scientific Association), que organiza
congresos internacionales y publica la revista Scientifur. En España
destaca la Asociación Gallega de Criadores de Visón (Agavi), que está
enmarcada dentro de la Asociación Española de Peletería, con sede en
Madrid.
Los primeros intentos de cría en España se llevaron a cabo en el año
1958, con la importación de visones procedentes de Francia, que fueron
el comienzo de las granjas localizadas en la región del centro, en las
cercanías de Madrid, Segovia y en Galicia.
- El visón
Es un pequeño mamífero carnívoro de vida solitaria que se reúne con la
hembra sólo en la época de celo, al finalizar el invierno. Se alimenta
de pequeños animales, pichones y huevos de aves, es muy hábil nadador,
lo que le permite pescar. El macho es de mayor tamaño y con la cabeza
más ancha. La longitud del cuerpo desde la cabeza hasta el comienzo de
la cola, es de alrededor de 42 a 45 cm en el macho y de entre 36 y 38
cm en la hembra.
El peso normal de un visón macho adulto es de 2.200 g y el de las hembras de 1.100 g.
- Localización geográfica e instalaciones
Las granjas pueden ocupar mucha o poca superficie, depende del número
de animales que haya. Hay algunas que tienen las jaulas al aire libre
de forma que los visones
están totalmente expuestos a las condiciones
climáticas. En cualquier caso casi todas las granjas poseen naves para
proteger las jaulas, de esta forma se disminuye la mortalidad y por
tanto se aumenta el beneficio económico. Además las granjas pueden
contar con un edificio para guardar las máquinas y otros elementos para
preparar el alimento diario; depósito de granos, harinas o mezcla seca;
cámaras frigoríficas para conservar alimento fresco, e instalaciones,
máquinas, además de instrumental para despellejar a los animales,
desengrasar, limpiar y secar sus pieles.La casa de los granjeros puede
estar en la propia granja, o puede haber un edificio de oficinas.
Contrariamente a lo que se suele pensar, para la cría de visones,
el frío excesivo en invierno es más bien un inconveniente. Los
granjeros necesitan encontrar lugares de latitud superior a los 33º, ya
que de esta forma hay suficiente diferencia de horas de luz entre
invierno y verano, algo muy importante para la cría.
Los granjeros tratan de encontrar terrenos ligeramente inclinados para que el agua de lluvia no se estanque.
Además debido a que la comida de los visones procede de subproductos de
mataderos, y desechos de las industrias de la pesca, las granjas suelen
encontrarse cerca de fuentes de estas materias primas.
- Tipos de jaulas
Se han hecho diferentes estudios sobre las dimensiones que deben tener
las jaulas para lograr un máximo beneficio económico. El granjero busca
destinar el mínimo tamaño para cada visón, pero a la vez intenta evitar
las peleas causadas por el hacinamiento excesivo.
Las jaulas de reproducción se construyen de alambre tejido, con una
longitud de 0’9 a 1 m, un ancho de 30 a 40 cm y una altura de 35 a 50
cm.
En España las jaulas suelen estar unidas en grupos de 6 a 8 jaulas y
nidos también unidos, formando un ancho total de 2 m, que es la
separación que existe en las naves entre los postes que sostienen el
techo. Estas jaulas tienen unos nidos de unos 30 cm de ancho por 25 de
lado y 30 de alto.
En ocasiones, las crías se separan de la madre y de sus hermanos en
diferentes jaulas. En estos casos las jaulas son de entre 50 a 75 cm de
largo, 30 a 50 cm de ancho y 40 a 50 cm de alto, para ubicar en ellas
un solo animal.
Las jaulas tienen una puerta en la parte superior cercana al nido.
Estas puertas tienen distintos tipos de cierre, pero siempre se abren
manualmente, sin necesidad de ninguna herramienta.
- Las naves
Casi todos los granjeros aceptan que para obtener buenas pieles hay que
proteger las jaulas de alguna manera. Para ello montan unas estructuras
que aguantan el techo y que generalmente carecen de paredes. Estos
techos pueden cubrir 2, 4, 6 o más filas de jaulas. Los más
generalizados son los que cubren dos hileras de jaulas, y que requieren
un ancho de 4 m para poder dejar un pasillo entre ambas filas. El
material de los techos puede consistir en chapas de aluminio, hierro
galvanizado, asbesto o fibrocemento. La construcción es simple. La
estructura, por lo general de madera, pero puede usarse hierro. La
largura de las naves no tiene límites,
pudiendo superarse los 100 m. Estas naves estrechas y alargadas dan a las granjas de visones un aspecto inconfundible.
- Cópula
La época normal de cría en los visones dura aproximadamente un mes, el
mes de marzo. Se suelen realizar las primeras relaciones sexuales entre
el día 1 y el 5 y las segundas entre los días 9 al 14. Estos son los
días más fértiles de las hembras.
Los reproductores son los animales más valiosos para el granjero, y para
obtener el máximo rendimiento de ellos suelen reservar una proporción
de 1 macho cada 4 hembras, aunque algunos utilizan la proporción 1/5 o
incluso más.
Generalmente los granjeros llevan la hembra a la jaula del macho y no
al revés. Se produce una violenta lucha entre ellos y posteriormente la
cópula, que dura entre 2 y 3 horas. Tras finalizar, se saca la hembra
de la jaula del macho y se repite el proceso a los 9 días.
Es común que se intente aumentar la fertilidad de las hembras
inyectándoles la hormona liberadora de gonadotropina sintética (GnRH).
De esta forma se pueden reducir el número de machos.
- Gestación y Parto
La duración de la gestación no es fija en visones, varía entre 39 y 76
días, aunque la mayoría de los partos se producen entre los 45 y 47
días tras la cópula.
La mortalidad en la gestación es muy elevada, llegándose a estimar las
pérdidas prenatales en hasta dos tercios de los óvulos liberados por el
ovario.
Esta alta mortalidad se suele deber a las deficiencias atribuibles al granjero o fallos en la selección genética.
Los granjeros que invierten poco en cuidado (alimento nutritivo, etc)
obtienen entre 3’5 y 4’2 crías por hembra y una mortalidad postnatal de
un 20%. Los criadores que invierten más recursos pueden llegar a
obtener entre 5 y 6 crías.
También es normal que las madres se coman a sus crías tras el
nacimiento, debido a la enfermedad aleutiana, el acinamiento u otros
problemas derivados de la falta de preocupación del granjero.
Debe tenerse cuidado de no molestar excesivamente a las hembras en los
días siguientes al parto, para evitar que las madres maten a las crías
debido a un exceso estado de nervios. Para distribuir el alimento en
las jaulas que tienen muchas crías se utiliza, en las primeras semanas,
comederos especiales en forma de bandejas
que se colocan dentro de las jaulas.
- Destete y separación
La madre se suele separar de las crías cuando estas ya tienen 5 semanas
de vida. Después de esta fecha, las crías pueden quedar juntas algún
tiempo más, para irlas separando a medida que crecen, hasta que queden
de dos en dos o solas. Sin embargo, esto no siempre se produce y
frecuentemente se mantiene a la madre con las crías durante toda la
temporada.
- Identificación de los animales
Para los granjeros es esencial identificar a cada individuo para
seleccionar los animales destinados a la cría; de lo contrario la
calidad de la piel disminuiría año tras año, mientras que el número de
malformaciones y mortalidad de las crías aumentaría.
Debido a la agresividad de los visones y a que tienen las orejas muy
pequeñas, no pueden ser marcadas con etiquetas en las orejas o con
tatuajes. Los granjeros identifican a los animales con una tarjeta
individual que acompaña siempre a cada
visón en sus traslados de jaula. Estas tarjetas, impresas por lo
general en cartulina, identifican con los datos correspondientes a cada
animal.
Casi todos los granjeros basan su sistema de cría en estas tarjetas,
aunque las granjas de mayor tamaño pueden ayudarse de programas
informáticos, o de empresas dedicadas a esta labor.
- Asesinato de los visones
Los animales destinados a producir piel son asesinados generalmente
antes de comenzar el invierno siguiente a su nacimiento, es decir,
cuando tienen alrededor de 7 meses de edad. Esto ocurre a finales de
noviembre y primeras semanas de diciembre. En este momento el pelo de
invierno ha finalizado su desarrollo y posee un pleno brillo, con
máxima densidad y limpieza. Cualquier demora significa para el granjero
un gasto extra en alimentación y un riesgo de pérdida de calidad de la
piel. Las formas más frecuentes de matar los visones es a través de
monóxido de carbono o mediante electrocución. El método del monóxido de
carbono consiste en asfixiar a los visones con el humo de un tubo de
escape de algún vehículo del granjero conectado mediante una tubería de
goma a un cajón de 1’5 x 70 x 40 cm.
En este cajón se meten entre 30 y 40 visones hasta que mueren al cabo de
unos 10 minutos. Es frecuente que los granjeros al sacarlos de las jaulas los
agarren de las colas y golpeen sus cabezas contra una superficie dura
para aturdirlos y facilitar así su manipulación.
Fragmento extraído de la revista Sombras y cizallas nº10
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