
La Comunidad de Madrid sigue empobreciendo los ecosistemas vegetales madrileños. La repoblación, realizada en Braojos, alterará un piornal de montaña preservado por la normativa europea. Las organizaciones ecologistas han convocado una concentración de protesta contra la política forestal de la Comunidad de Madrid para el 30 de marzo en Somosierra.
La Comunidad de Madrid está efectuando una nueva repoblación, principalmente con pino albar (Pinus sylvestris), en el Monte de Utilidad Pública 171, situado en el término municipal de Braojos. Este monte está incluido dentro del LIC (Lugar de Imterés Comunitario), ES3110002 “Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte”, considerado como espacio protegido de la Red Natura 2000. En él predomina una formación vegetal constituida fundamentalmente por Cytisus oromediterraneus y Juniperus communis subsp. alpina, ecosistemas vegetal alpino de piornales de montaña, de interés comunitario, según aparece en el Anexo I de la Ley 42/20007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad.
Los piornales de alta montaña tienen una especial importancia, no sólo por la riqueza vegetal que posee, sino porque en él viven y campea una variada gama de especies animales, algunas de ellas incluidas en los Catálogos Regional y Nacional de Especies Amenazadas como águila real, búho real, águila perdicera o águila culebrera.
La Sierra de Guadarrama, Somosierra y Ayllón posee una gran variedad de ecosistemas vegetales, gracias a sus pisos bioclimáticos, caracterizados por una cobertura vegetal distinta: Encinares esclerófilos mediterráneos; rebollares, que ocupa el piso supramediterráneo, muchas veces sustituido por repoblaciones de pinos albares; piornales; prados de cumbres; y en menor medida, ceburnales; abedulares; acebedales; tejedas, etc. Todos estos ecosistemas son dignos de ser respetados y no deben ser sustituidos sin sentido ni criterio por plantaciones de pinos, como pretende hacer la Dirección General de Medio Natural al mando de Miguel Allué.
Mantener la vegetación natural, enriquece nuestra Sierra, cosa que creemos que no está dispuesta a hacer la Comunidad de Madrid, pues estamos observando que lo que pretenden es llenar la Sierra desde su base hasta la cumbre, de pinos, produciendo una situación disclimácica. Para justificarse, entre cientos de pinos, plantan cuatros robles y dos o tres tipos de especies más, en la mayoría de los casos fuera del lugar ecológico que les corresponden.