
Daniel McGowan fue sentenciado a siete años de cárcel por su relación
en acciones realizadas en defensa de la tierra. Su detención fue parte
de la “Operación backfire” del FBI, en la que se detuvieron a varias
personas relacionadas con acciones del frente de liberación de la
tierra. Esta es una entrevista que Earth First! Le hizo.
Earth First!: ¿Cómo estás? ¿Cómo te estás amoldando a la vida en prisión?
Daniel
McGowan: Estoy bien, dentro de lo que cabe, y feliz de estar en el
lugar que me han designado tras dos meses en una celda en Brooklyn y
tres semanas en la carretera. Definitivamente te lanzan al fondo de una
piscina, y el shock es tremendo, pero me estoy acomodando poco a poco.
Las cosas aquí no son tan terribles como las ves en televisión ya que
es una cárcel de mínima seguridad con bastantes actividades recreativas
y posibilidad de movimiento. Aún así, es la cárcel y la cárcel ahora
mismo gobierna cada aspecto de mi vida. Estoy a mil doscientas millas
de mi casa y sin la posibilidad de tomar parte en el activismo mas allá
de la escritura.
EF!: ¿Hiciste algo especial para preparate para la vida en prisión?
DM:
Mi preparación para la vida en la cárcel empezó hace tiempo, antes
incluso de tomar parte en acciones directas. Cuando se hizo evidente
que iba a ingresar en prisión, mi preparación consistió en leer mucho
sobre la cárcel, entrevistarme y conocer a varios presos políticos, ver
a mi terapeuta para poder sobrellevar mi ansiedad y haciendo un montón
de consultas legales para saber dónde podía acabar y qué hacer una vez
en la cárcel.Además investigué sobre los cursos que podría realizar una
vez dentro, ya que sabía de antemano que necesitaría ocupar mi tiempo
en algo. Lo que no hice demasiado fue pasármelo bien!. Debido a la
ansiedad y al estrés tomé el camino más racional
y computerizado de prepararme para la cárcel ,pasando menos tiempo del que me hubiese gustado con la gente que amo.
EF!: ¿Tu experiencia apoyando al ecoprisionero Jeffrey Luers te ha servido como preparativo a tu propia situación?
DM:
Si, creo que el tiempo que pasé haciendo campañas de apoyo a presos me
ayudó. Quizá no es así, pero creo que trabajar con gente de Nueva York
y Oregon apoyando a presos mejoró nuestras estrategias y tácticas de
apoyo. Así que tras ocho años haciendo eso, era capaz de ser yo quien
recibiese ese apoyo que realmente fue grande y vigoroso. Mi amistad y
mi correspondencia con Jeffrey ayudaron mucho a la hora ade tomar mis
decisiones. Sabiendo cómo le había tratado el gobierno no tenía ninguna
esperanza de que fuesen a ser justos con mi caso. Perdí toda la
esperanza en la justicia, las cortes y el sistema legal de los Estados
Unidos, sin importar todo lo liberales que pudiesen parecer. La
resentencia de Jeffrey en Febrero fue el momento mas esperanzador del
año para mi.
EF!: ¿Qué te llevó al activissmo?, o mas específicamente, ¿qué te llevó al movimiento ecologista radical?
DM:
Crecí en un barrrio muy contaminado por el fuel que echaban los aviones
que salían y llegaban al aeropuerto de La Guardia, en Queens, Nueva
York. Las tasas de cáncer allí son muy elevadas, y mi infancia está
marcada por todos aquellos momentos en que no nos podíamos bañar en el
océano por los residuos tóxicos que en él habían. Crecí viendo imágenes
de los por entonces radicales miembros de Greenpeace, poniéndose entre
las ballenas y quienes las querían matar (cuanto han cambiado las
cosas!), así como también aprrendiendo sobre el efecto invernadero y
sus terribles consecuencias medioambientales. De todos modos, no fue
hasta que realicé un viaje a Tailandia que me cambió la vida cuando
decidí involucrarme. Allí pude ver bosques espectaculares,, ver
refugios naturales en Burma y al mismo tiempo experimentar una gran
polución. Después, estando una noche borracho en el Blackout Books leí
una copia gratuíta del periódico Earth First! Y fijándome en el
directorio vi que la sección de Nueva York organizaba reuniones
abiertas y a los pocos días asistí a una de ellas. Allí escuché a la
gente hablar sobre distintas protestas. Un mes después asistí a mi
primera, en Crandon, Wisconsin, donde fui arrestado por estar en frente
de una mina, y el resto es historia.
EF!: ¿Qué importancia
tuvo Earth First! y nuestro periódico en tu crecimiento como
activista?. ¿Y qué importancia tiene, si es que tiene alguna, en tu
vida a día de hoy?
DM: El periódico siempre ha sido una parte
importante de mi activismo, desde los días en que mandé mi primer
artículo (Mitsubishi lockdown, Octubre de 1998) hasta aquellos en que
leía análisis de acciones del Frente de liberación de la tierra en las
que había participado. Me involucré realmente con el periódico en el
2000,durante los dos años que viví en Eugene, cuando trabajé en el
voluntariamente editando, enviando copias de muestra y solicitando
tanto artículos como fotos y dibujos. El periódico del Earth First! fue
una de mis principales razones para mudarme a Eugene y para mi
subsecuente participación en actividades del Frente de Liberación de la
tierra y fue una base para muchos otros activistas de Eugene que
siempre venían a la que conocíamos por entonces como los partes de
correo de cada seis semanas. Todavía recibo el periódico, disfruto con
los artículos y durante el tiempo en la cárcel trato de escribir cartas
y artículos para cada número.
Durante un tiempo pensé que el
periódico no se recuperaría de sus batacazos y pasaría a engrosar la
lista de publicaciones abandonadas al cabo del tiempo, pero me alegra
enterarme de que día a día continúan llegando pedidos del periódico.
También me alegra ver que no solo se limitan a poner las direcciones de
los presos si no que también publican sus cartas y artículos. Todavía
somos personas con opiniones y ganas de participar.
EF!: ¿Cómo sientes el estado actual del ecologismo radical? ¿Cómo lo ves?
DM:
El movimiento ecolosita radical ha sido la luz al final del agujero en
los últimos 30 años, pero no estoy seguro de cual será su futuro. Hemos
llamado la atención sobre temas continuamente ignorados por la prensa,
y debemos estar orgullosos de ello, pero debemos de hace algo mas que
ser tan solo los mensajeros, debemos luchar de manera que provoquemos
un impacto real en estos temas. El declive de grupos usando el nombre
de “Earth First!” es algo que la gente suele ver como algo negativo,
pero si nuestras actividades están siendo cubiertas por un grupo
creciente de personas u organizaciones, entonces no es algo tan
negativo como puede parecer. Ultimamente, el cambio climático merece
ser tratado como un tema de supervivencia, no tan solo como un tema
ecológico. Si dejamos que el cambio climático pase a ser tan solo “otro
de nuestros temas”, estamos dejando a la gente fuera de nuestro
entorno. Para hacer algo relamente con este tema, y creeme, tengo mis
serias dudas de que queramos y podamos hacerlo, necesitamos bastante
mas que unos cuantos ecologistas radicales haciendo cosas.
EF!:
Algunas personas dentro de Earth First! opinan que la cantidad y la
intensidad de acciones directas en defensa de la tierra han disminuido
significantemente durante los últimos 10 ó 15 años. ¿Compartes esta
opinión o tienes idea de por qué puede ser esto?
DM: Sin tener
un listado de acciones denominadas como “acciones directas de
ecologismo radical” es difícil opinar. Lo que siempre debemos tener
presente es que por cada acción reivindicada mediante un comunicado
bajo un nombre (FLA, FLT...), hay muchas otras no reivindicadas
llevadas a cabo por gente que no se consideran “activistas”. Es bien
sabido que el ecosabotaje no empezó con grupos bien definidos e
identificables, que incluso tienen nombres y métodos de acción. Nuestra
historia apoya esta teoría: desde los eco saboteadores de Tucson, a los
trepadores de árboles y aquellos que cortaron carreteras. Todos ellos
existieron antes de que apareciesen grupos como el Frente de Liberación
de la Tierra. Así que no puedo decir que haya menos acciones, si no que
hay menos acciones reivindicadas por grupos que hacen públicos sus
motivos.
En el caso de las campañas ecologistas radicales si que
es cierto que han disminuido. Cuando vivía en Oregón, había a veces
hasta cuatro asentamientos en bosques para impedir que los talaran, así
como varias campañas mas sencillas trabajando en distintos puntos, en
las cuales yo estaba involucrado. Hoy en día, la situación parece haber
cambiado bastante, sin asentamientos en bosques ni en Oregón ni en
Washington y con muchos grupos de activistas disueltos en estas zonas,
en otro tiempo muy activas. De cualquier manera, esto nunca ha sido una
cuestión de cantidad, y aún hay gente esfrozándose para defender los
bosques, como el “Cascadia Wildlands Project” y abogados como Lauren
Regan, que siguen luchando por causas justas. Algo bonito que he oído
últimamente es que la explotación de uno de esos bosques que defendimos
se ha cancelado. En este tipo de casos, desde las organizaciones
legales, hasta quienes trepan a los árboles para portegerlos deben
sentirse orgullosos de haber conseguido, a diferentes niveles, un logro
como este. Necesitamos mas ejemplos de esfuerzos combinados como ese.
EF!: Ahora que ha comenzado tu sentencia, ¿hay algo que quisieras decir y no has podido hasta este momento?
DM:
Supongo que ahora es el mejor momento de hablar de quienes fueron
acusados conmigo y acabaron colaborando con el gobierno. Se ha hablado
mucho sobre sus decisiones, las cuales conllevaron una larga lista de
arrestos, amenazas de muerte y una agobiante investigación inacabable.
Seré claro: entre nosotros había, en principio, una seria y firme
disposición en no darnos la espalda los unos a los otros en beneficio
personal si algo así ocurría. Yo tomé aquella promesa en serio, así
como otras personas lo hicieron. Tristemente otros la olvidaron y nos
enviaron al resto a que nos comiesen los lobos. Durante un mes, tuve
los dedos de tres personas señalándome directamente: Ferguson, un
heroinómano sociópata; Meyerhoff, un retrasado maltratador de mujeres
convertido en conservador; y Tubbs, un porrero dueño de una tienda
porno. Después descubrí que la mayoría de personas que habían sido
acusadas junto a mi nos habían dejado solos a quienes fuimos firmes.
Fue impactante y muy doloroso, y nunca perdonaré su traición. Pero la
gota que colmó el vaso fue descubrir que Suzanne Savoie, una ex pareja
y muy amiga mía, le había dado al gobierno información sobre mis
actividades ilegales desde 1998 al 200, incluyendo 10 acciones que
realizamos juntos, con una precisión increíble de detalles. A ella la
condenaron a 51 meses, a mí a 84. Parece ser que el precio de la
traición son 33 meses.
Desde luego esta gente no merece ni un
minuto mas de mi vida y mi tiempo. No tengo ningunas ganas de volver a
oír nada de ellos y menos aún de que me vengan con sus falsas
disculpas. Sus acciones han hablado por si solas. Cuando me levanto por
las mañanas yo aún puedo ver que no solo traté de detener la
destrucción de la tierra, si no que además actué honorablemente cuando
me enfrenté a toda una vida en prisión.
Finalmente quiero decir
que fue relamente difícil permanecer callado y sin rechistar cuando en
el juicio se dijo que nuestras acciones eran equivalentes a las
realizadas por el Klu Klux Klan. Me enorgullezco de haberme quejado de
esa basura racista .
EF!: ¿Cómo te sentó la sentencia que recibiste? ¿Te sorprendió, te la esperabas...?
DM:
Mi sentencia a siete años por dos incendios es la doble a una sentencia
federal media. Me echaron seis meses menos de los que pedía el
gobierno, gracias al activismo no destructivo que llevé a cabo del 2001
al 2005. Honestamente, creo que el hecho de que abandoné el Frente de
Liberación de la Tierra sin presiones exteriores y mi total falta de
antecedentes criminales influyó en recibir una sentencia menor a la
deseada por ellos. Pero no me sorprende, realmente no hay ni un ápice
de justicia en los juzgados. Si la hubiese, el juez no habría tolerado
que fuésemos acusados con la 924 (c) (uso de artefacto destructivo), lo
que podría haber conllevado para mi una pena de 30 años si me hubiesen
encontrado culpable de una de las acciones o cadena perpetua si fuese
de las dos. Llamabamos a la 924 (c ) el “fabrica soplones”, ya que sus
consecuencias provocaban mucho miedo y falta de esperanza entre
aquellos a quienes nos querían acusar con ella. Desde luego que me
sentí aliviado de tener una condena de “solo” ocho años en lugar de una
cadena perpetua mas 335 años. Estoy rodeado de gente con condenas a 20
o mas años, lo cual me hace darme cuenta de que todo podría haber sido
peor.
Dicho esto, es necesario decir que nosotros no aceptamos
estos cargos ni la caracterización que han querido hacer con nosotros
para definirnos como “terroristas”. Nunca deberíamos de aceptar las
tácticas que el gobierno usa para acabar con las ganas de luchar de la
gente.
EF!: Muchas de las personas que fueron arrestadas contigo
decidieron cooperar con el gobierno dándoles información sobre ti, el
resto de acusados que no colaboraron e incluso entre ellos. Desde el
principio, tu fuiste realmente claro en tu rechazo a colaborar con las
autoridades. ¿Cuándo y como tomaste esta decisión?, ¿fue una decissión
difícil?, ¿a cuánto nivel de presión te sometieron para declarar contra
tus compañeros, y cómo hiciste para ignorarlo?
DM:Lo decidí hace
tiempo. Antes de tomar parte en acciones serias medité largo y tendido
sobre ello. Francamente no fue una decisión difícil de tomar, mas bien
creo que iba acorde a mi personalidad, ya que soy muy terco a veces.
Cuando me arrestaron traté de ser calculador e ignorar lo que estaba
pasando. Era frío, estaba furioso y en una celda congelada con las
luces encendidas, pero sabía que eso no duraría para siempre y pronto
tendría un abogado. El entrenamiento legal por el que había pasado
docenas de veces ahora era real, y comprobé las absurdas estratagemas
con las que pretendían hacerme hablar. En especial recuerdo a Greg
Harvey, un policía de Eugene que me dijo que sabía que tenía una
sobrina y que no debía desquebrajar mi familia, y que debía hablar ya
que “la puerta aún estaba abierta, pero se iba cerrando poco a poco”.
Después de ver este tipo de cosas me reafirmé en mi decisión de no ser
un soplón.
No puedo decir que tuviese mucha presión puesta en mi
por otras personas, ya que todos mis amigos y mi familia entendieron mi
decisión de no colaborar con el gobierno. Mi codefendida Gerlach
decidió hacer una “campaña en pro de elegir la vida”, tratando de
reunirse con cada abogado y con cada acusado para contarnos que
debíamos “elegir la vida” en lugarr de ser mártires. Era una manera muy
obvia de tratar de revestir de mejorar su acusación y su sentencia,
ella y su abogado trataron de sacar provecho de esto, indicando que
tenía mucha gente para colaborar. Por supuesto, esto es verdad en el
caso de su reunión privada con Darren Thurston, que abandonó un acuerdo
conjunto conmigo y con Jonathan Paul justo después de este encuentro
con Gerlach (y comenzó a cooperar con el gobierno a partir de
entonces). Su encuentro con mi abogado e investigador privado me abrió
las puertas de la mente de alguien que coopera y está dispuesta a hacer
lo que sea con tal de reducir su estancia en la cárcel. Dentro de poco
se publicará un artículo sobre las estratagemas que Gerlach utilizó
para intentar que yo colaborase en
www.supportdaniel.org.
EF!:
¿Qué piensas sobre el apoyo que algunos de los soplones continúan
recibiendo por parte de algunxs chavalxs dentro del movimeinto
ecologista radical?
DM: Creo que es triste que aun haya gente
dentro del movimiento ecologista radical que siga apoyando a estos
chivatos. Puedo entender en cierta manera la situación de amigxs de
esta gente que le apoyan aun no compartiendo el que haya colaborado con
el gobierno, y no les culpo por ello. Pero de todos modos, hay una
diferencia entre apoyar a alguien como un amigo de manera privada sin
usar dinero del movimiento y apoyarlo de manera pública, pidiendo
dinero a la gente del movimiento, hablando con publicaciones para que
les den suscripciones gratis y ocultando la verdad sobre su
colaboración con las instituciones. No profundizaré mucho en el caso de
Darren Thurston, pero diré algo: Thurston cooperó con el gobierno
hablando de la gente de una acción del Frente de Liberación de la
Tierra. Alguna de esta gente también son cooperantes, pero algunos
otros no. Thurston le contó al gobierno lo que él y otras personas
hicieron en aquella acción. No importa que él y la personá que le
respladó dijesen que el gobierno ya sabía lo que les contaron. Eso era
una suposición, no un hecho, y la excusa de “ellos ya lo sabían” ha
sido tan desacreditada durante los úlyimos 30 años que me sorprende que
aun haya gente que la use sin que se le caiga la cara de vergüenza.
Se
afirme que Thurston no tiene que testificar contra las tres personas de
las que habló al gobierno porque a) no serán capturados, o b) él estará
en Canadá en ese momento y no tendrá que testificar. Tristemente, la
mayoría de la gente que el FBI considera fugitivos han sido capturados
(Peter Young, Sara Olson, James Kilgore) así quee eso no es ningún
consuelo. Segundo, si Darren piensa que Canadá es un buen refugio quizá
debería leer algo sobre los casos de Leonard Peltier, Tre Arrow, John
Graham o Jeremy Hintzman (objetor de conciencia estadounidense). Quizá
el gobierno de los Estados Unidos le dijo que no le necesitarían, pero
eso es solo una conjetura. Su acuerdo se hizo público, excepto los
párrafos en los que se habla de la cooperación que el mismo ofreció,
que aun son confidenciales. Así que realmente no sabemos nada, ya que
la gente que le apoya y él mismo mantienen su acuerdo con el FBI en
secreto. Cualquiera que lea los informes del tribunal se dará cuenta de
que esa información que dio fue utilizada por sus abogados para
conseguirle auténticas mejores en su condena. ¿Cómo si no un preso del
Frente de Liberación Animal, expusado de los Estados Unidos y pillado
con mas de 20 carnets falsos, armas, drogas y una participación en una
acción del Frente de Liberación de la Tierra consistente en un incendio
contra una instalación del gobierno, puede obetener una condena de tan
solo 37 meses y ni siquiera con agravante de terrorismo?.¿Cuántas mas
pruebas necesita la gente?
Tags: McGowan, entrevista