
El estudio, realizado a partir de más de 300 entrevistas con empleados del sector textil deportivo, concluye que la explotación de esos empleados sigue siendo "la norma" en muchos países, incluidos la India, Tailandia e Indonesia.
La situación afecta incluso a fábricas que producen para Adidas, patrocinador de los Juegos de Pekín y Londres y de muchos equipos olímpicos nacionales, denuncia el informe. También a Nike y New Balance.
Los responsables del mismo indican que aunque la mayoría de marcas de artículos deportivos adoptaron códigos de conducta hace 15 años, "los trabajadores siguen sometidos a una presión extrema para cumplir las cuotas de producción y asumiendo un exceso de trabajo no documentado ni pagado".
El informe denuncia también la existencia de abusos verbales, las amenazas a la salud y la seguridad y la ausencia en muchos casos de sistemas legales de seguros para cubrir al trabajador.
Según el informe, las horas extraordinarias de esos empleados pueden superar las 230 horas al mes, mientras que sus salarios son casi la mitad del mínimo legal.Tags: derechos sociales, marcas, compañias, adidas, nike