Galicia obligará a las nuevas viviendas a instalar estos sistemas,
que por unos 2.000 euros permiten ahorrar hasta un 50% de agua corriente
Los embalses no son los únicos que pueden beneficiarse del agua caída
del cielo. Por unos 2.000 euros de media por vivienda, los consumidores
pueden instalar sistemas que aprovechan el agua de lluvia. Gracias a
ellos, sus usuarios evitan utilizar el agua de la red de suministro
hasta en un 50%, lo que redunda en un beneficio tanto ecológico como
económico.
Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA
La sequía y la escasez de agua son uno de los problemas ambientales más
acuciantes de España. Por ello, los sistemas que aprovechan el agua de
la lluvia comienzan a ser vistos con buenos ojos. Por ejemplo, en
Galicia, la Consejería de Vivienda de la Xunta ha puesto en vigor una
norma que obliga a los constructores a edificar las nuevas viviendas
con esta tecnología. Por su parte, algunas zonas de Levante y de las
islas Baleares llevan desde hace tiempo instalando este tipo de
equipos.
Los defensores de estos sistemas subrayan que el agua de lluvia, aunque
no es potable, es idónea para su aprovechamiento doméstico. El consumo
de agua en una vivienda supone una media de 150 litros diarios por
persona, si bien la mitad se destina al inodoro, la lavadora, la
limpieza general o el riego, actividades para las que no se necesita
agua destinada al consumo humano. No obstante, si el usuario lo
requiere, estos sistemas también pueden incorporar depuradoras de agua
que permitan beberla.
Por otra parte, recuerdan que la cantidad de agua gratuita que se puede
lograr es también importante. Por ejemplo, con un chubasco de 30
litros/m2 y una superficie de recogida de 150 m2, se puede obtener una
reserva de 4.500 litros de agua. Además, al no contener cal, evita
problemas en las tuberías o la lavadora, y supone un agua de riego más
natural.
En cualquier caso, el aprovechamiento de las aguas pluviales no es algo
nuevo. Hasta la generalización del suministro canalizado, a principios
del siglo XX, se trataba de una práctica habitual, especialmente en las
zonas rurales. En la actualidad, los países del norte de Europa, como
Alemania o Suiza, se encuentran entre los más convencidos de estos
sistemas. Por ejemplo, el país germano los subvenciona desde que se
produjera su reunificación, por lo que ya hay varios miles de viviendas
que utilizan alguno de estos equipos.
Por su parte, el aprovechamiento del agua pluvial puede ser vital para
países en vías de desarrollo. En este sentido, algunos científicos y
expertos de ONG han probado con éxito equipos económicos adaptados a
las características de estos lugares. Por ejemplo, expertos de la
Universidad canadiense de Ottawa demostraron que en Gaza, con sólo 400
milímetros de lluvia por año, estos sistemas podrían satisfacer las
necesidades de agua de sus habitantes.
http://www.consumer.es/web/es/medio_.../28/176457.phpCómo instalar estos sistemas
En primer lugar, la empresa instaladora debe tener en cuenta la
cantidad de lluvia media sobre la zona; el tamaño de la superficie de
recogida, normalmente el tejado o la cubierta; y el tipo de necesidades
a cubrir. De esta manera, podrá colocar un depósito con un tamaño
óptimo, y podrá saber también en qué medida va a tener que
complementarse con otras fuentes de suministro.
En cuanto a su funcionamiento, normalmente suelen consistir en un
contenedor subterráneo, de manera que no ocupa sitio en la vivienda y
se conserva mejor el agua. Cuando llueve, el agua del tejado se
desplaza por unos canalones, se filtra, y se almacena en el tanque. Por
su parte, en la vivienda se instala una red paralela a la del agua
potable que suministra el agua mediante un equipo hidráulico. Algunos
modelos incorporan unos sensores que dan prioridad a esta agua cuando
detectan su presencia en el tanque.
Si el depósito se agota, el sistema enciende un control de
abastecimiento que lo conecta automáticamente al agua de la red. En
este sentido, algunos equipos rellenan estos depósitos con agua de
otras procedencias en caso de agotarse, aunque no es recomendable.
Asimismo, en caso de querer utilizar el agua de lluvia para el jardín,
se puede instalar un depósito específico y un pequeño filtro al bajante
de agua del tejado.
En España, los consumidores disponen de diversas empresas
especializadas que ofrecen varios sistemas y equipos, e incluso se
encargan de tramitar las posibles subvenciones de las administraciones
para su instalación. Asimismo, conviene asesorase con los responsables
institucionales locales y autonómicos de vivienda y medio ambiente.
La niebla y el rocío también se aprovechan
Las condiciones extremas de algunos lugares de la Tierra han llevado a
algunos investigadores a proponer soluciones insólitas. Los denominados
captores de niebla se basan en una fina red que se ubica en el aire
húmedo. El agua se condensa en los filamentos y se recoge en
recipientes para ser transportado mediante tuberías a los posibles
usuarios. El sistema permite por ejemplo sacarle partido a zonas áridas
y así se ha utilizado por ejemplo en Chile.
A pesar de ello, los captores de niebla no han conseguido generalizarse
por varias razones, entre ellas su coste, superior a otros sistemas
alternativos; su fragilidad; y sus necesidades de mantenimiento. Sin
embargo, sus defensores sostienen que en algunos casos de escasez
hídrica pueden resultar competitivos, y confían en el desarrollo de la
tecnología. En este sentido, algunos científicos trabajan en proyectos
para recolectar incluso el rocío en los desiertos, aprovechando la
humedad de los vientos nocturnos.
http://www.consumer.es/web/es/medio_.../28/176457.phpTags: reciclar, agua, uso domestico