
FESTEJOS TAURINOS DEL TORO DE CORIA (del 23 al 29 Junio)
http://www.findelmaltratoanimal.blogspot.com/martes 6 de mayo de 2008
La mutilación como tradición en la España de 2008 -ARTÍCULO DE JULIO ORTEGA FRAILE
"Patrimonio
cultural e Historia viva de una Ciudad", "un ambiente de incertidumbre,
valor y riesgo"… Éstas, son sólo dos frases extraídas de la literatura
al servicio de la crueldad, con la se trata de adornar la publicidad
que el Ayuntamiento de Coria (Cáceres), hace de una de las más
sangrientas tradiciones que perduran en nuestro País, costumbre no sólo
permitida y subvencionada por las Autoridades, si no que para mayor
perversión del concepto de "provechoso" para la Sociedad, se enmarca
dentro de unos Festejos que han sido declarados de interés turístico
nacional. Estamos hablando de El Toro de Coria, que tiene lugar entre
los días 23 y 29 de Junio de cada año en esa población extremeña con
motivo de las Sanjuanadas.
Para quién desconozca en qué se
basa este "edificante" espectáculo, decir que consiste en soltar en el
Pueblo a un toro para que durante dos interminables horas de
sufrimiento, los asistentes le lancen con unas cerbatanas llamadas
"trabucuh" unas agujas conocidas como soplillos. Como atestiguan las
imágenes, los dardos se van clavando en todo el cuerpo del animal, no
se libran sus ojos y sus orificios nasales de recibir estos aguijones
lanzados por la masa enfervorecida, cuyo disfrute y pasión aumentan a
medida que el toro va viendo menguadas sus fuerzas. Tras dos horas de
tormento y de dolor, tras ciento veinte minutos en los que una horda se
ensaña de forma salvaje con el pobre animal, llega el final de esta
atrocidad con un acto que representa la más pura expresión de la
sinrazón, del sadismo y que da fe de hasta qué punto el hombre es capaz
de hacer gala de los más bajos instintos. Para explicar cómo culmina
esta barbaridad, voy a emplear un texto que alguien escribió con la
intención de atraer a sus posibles lectores para que acudiesen a
participar en estos festejos: "La muerte del bicho implica la
culminación del ritual. Hoy es el tiro de fusil el que acaba con él en
cualquier plazuela… Nada más caer, acude presto el mozo a llevarse las
turmas (testículos), la bolsa seminal donde se concentra todo el
potente poder fecundador. Quien la consiga, se erige en auténtico
triunfador de la Fiesta; ha alcanzado, nada más y nada menos, que el
tesoro más preciado… Ahora es el mozo el dios, el que mayor virilidad
posee de toda la concurrencia; por eso levanta los brazos y pasea,
triunfante, mostrando a todo el mundo las abultadas turmas del toro
sacrificado…".
Así, con esas dosis insultantes de
machismo, crueldad, atavismo y ensalzamiento del sacrificio de un ser
vivo, para satisfacer las inclinaciones más primarias de un colectivo
embrutecido y las objetivos económicos de aquellos que se lucran con
esta salvajada, es como se nos relatan, destilando orgullo y
satisfacción por los actos descritos, los últimos momentos del toro, en
los que asaeteado en todos los rincones de su cuerpo, acaba por recibir
un disparo con la intención de terminar con su vida; pero cuando esto
ocurre y aunque el animal, malherido, permanezca en ocasiones todavía
vivo y sensible al dolor aún sin capacidad de movimiento debido a la
gravedad de sus heridas, uno de los asistentes se lanza hacia él con un
cuchillo y de un tajo le secciona los testículos que se convertirán en
el sangriento trofeo que acredite su hazaña. La pobre criatura, tras la
intervención del "valiente" mozo amputándole sus órganos sexuales,
concluye su agonía con el espantoso sufrimiento de ser mutilado
mientras todavía está vivo en muchos de los casos.
Lugareños
y foráneos, niños y ancianos, todos ellos espectadores de una costumbre
que bien podría haber sido la celebrada en algún rincón apartado del
Planeta como parte del acervo cultural de una tribu en la que se haya
transmitido generación tras generación y que a nosotros, los exquisitos
y siempre políticamente correctos occidentales, los orgullosos
habitantes del primer mundo, nos parecería sin duda una práctica
bárbara, un acto de vandalismo cruento si sus protagonistas lucieran
tez negra y su indumentaria fuesen unas escasas pieles rudimentarias y
unos cuantos abalorios mientras practicaban rituales animistas con
sacrificio de animales, o si se tratase de los musulmanes cuando según
el Rito Halal, tumban a las vacas mirando a La Meca y sin aturdimiento
previo, las degüellan y las sangran en vivo, algo que por cierto se
está tratando de introducir en nuestro País por ese colectivo ante la
pasividad del Gobierno.
España, 2008, un País
moderno que camina con su tiempo, en el que el atraso, la ignorancia y
la miseria, señas de identidad que en el pasado le acompañaron, han
sido superadas hace décadas; un Estado adelantado, preocupado por los
avances sociales, por la igualdad, por el respeto de los derechos, por
la prevalencia de la razón sobre supersticiones y usos contrarios a la
dignidad o que atenten contra otros seres… ¿Seguro que es así, es esa
la España real?, ¿o tendremos que reconocer que no podremos sentirnos
orgullosos de cuanto se ha conseguido mientras sigamos siendo testigos,
copartícipes, consentidores y hasta valedores de tradiciones
repugnantes como la de El Toro de Coria, en la que la diversión de los
hombres pasa por la tortura, la mutilación y el calvario prolongado de
un animal hasta su ejecución?. ¿A qué espera el Gobierno, conocedor
como es sin duda de que cada día que pasa más gente alza su voz en
contra de estas prácticas brutales y para exigir que dejen de tener el
carácter de legal o de interés público, para legislar de una vez por
todas en ese sentido y poner fin a tales desmanes?. Mientras no ocurra
tal cosa, seguiremos siendo un País que ha de sentir vergüenza de que
sus mayores enseñen a los niños que humillar, maltratar, lacerar,
castrar en vivo y ejecutar a un toro, es una diversión digna de ser
calificada como patrimonio cultural.
La británica Vicki
Moore, llegó a España en 1988 como turista y quedó horrorizada ante el
maltrato al que eran sometidos unos burros en unas fiestas locales a
los que consiguió salvar comprándolos, dedicándose desde entonces a
recorrer nuestro País para filmar y denunciar todas estas situaciones
de maltrato. En 1995, viajó hasta Coria para ser testigo gráfico de la
carnicería perpetrada con el animal y su altruismo terminó en tragedia,
fue empitonada hasta diez veces por el toro; tras siete horas de una
operación en la que se le pudo salvar la vida, continuó con su lucha a
pesar de las terribles secuelas que le quedaron, hasta que en el año
2000 y siempre como consecuencia de la tremenda cogida, falleció con
tan solo 45 años. Hoy en día Vicki Moore es un ejemplo y un amargo
recuerdo para todos los que se sienten comprometidos con la abolición
de estas costumbres aterradoras, pero la continuidad de la obra que
ella comenzó, no cuenta ni con el apoyo ni con la publicidad de la que
si se benefician las localidades que organizan estos eventos
sangrientos como parte de su programa festivo.
Ruego a todos
aquellos que quieran que esta locura se acabe para siempre, a
informarse de los actos de protesta convocados por diferentes
asociaciones contra el maltrato animal, así como a expresar su repulsa
a través de cartas dirigidas a los responsables de la continuidad de El
Toro de Coria; toda esa información se puede encontrar en la página web
de estos grupos sin ánimo de lucro, cuyo único fin es detener
tradiciones como ésta, símbolo como pocos del egoísmo, la incultura y
la irracionalidad que siguen presentes en tantos rincones de nuestro
País y ante las que permanecer indiferentes, es tanto como
incentivarlas y alimentarlas. Mirar hacia otro lado cuando la víctima
no somos nosotros, es contribuir a que mañana, nadie quiera contemplar
nuestro dolor ni acuda en nuestra ayuda cuando seamos nosotros los
agredidos. Y no vale la razón de que "sólo" son animales, vivimos en
una época en la que deberíamos de haber comprendido que el daño
gratuito o como forma de diversión a nuestro entorno, sólo nos
empobrece moralmente y acaba irremediablemente volviéndose contra
nosotros. El próximo mes, en Junio, varios toros volverán a padecer un
tormento indescriptible en Coria y qué haremos nosotros, ¿consentir,
lamentar y olvidar una vez más?.
Enlaces de interés:
www.liberaong.orgwww.altarriba.orgwww.antitauromaquia.orgwww.animanaturalis.orgwww.actyma.orgwww.latortura.eswww.igualdadanimal.org CORREOS DONDE ENVIAR NUESTRAS DENUNCIAS:
informació
n@coria.org informació
n@dip-caceres.es info@juntaex.es Diputación Provincial de Cáceres
Patronato de Promoción del Turismo, la Artesanía y la Cultura Tradicional
…..con
el objetivo de fomentar y promover el desarrollo turístico …, así como
la salvaguarda y difusión de la Cultura Tradicional,…. dar satisfacción
a visitantes de Extremadura, otras comunidades autónomas y otros países.
informacion@dip-caceres.esupd@dip-badajoz.eswww.dip-badajoz.esJunta de Extremadura:
info@juntaex.esconse
jero.iemaconse@juntaextremadura.net,
presidente@prs.juntaex.es,
grupopp@asambleaex.es,
grupopsoe@asambleaex.esTORO DE CORIA (famoso por sus torturas al toro de Coria)
http://www.altarriba.org/2/verguenza/caceres-coria.htm
Del 23 al 29 de Junio, Coria (Cáceres, Extremadura), celebra sus
fiestas populares coincidiendo con la festividad de San Juan. Como en
tantas ciudades españolas, el plato fuerte es el maltrato y muerte de
un animal o varios.
FORO CIUDAD DE CÁCERES PARA PONER NUESTROS COMENTARIOS SOBRE CASOS DE MALTRATOS:
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