
Un hombre británico comió durante dos semanas alimentos caducados para
demostrar que tiramos mucha comida que aún puede tomarse.
El último día comió unos cereales que llevaban tres meses caducados.
Asegura que no tuvo problemas estomacales tras el experimento.
Es
la hora de comer y Jonathan Maitland discute con su mujer: él quiere
comer un trozo de pollo que lleva seis días caducado y su hijastro
Félix, de 16 años, se suma a la iniciativa.
La discusión le
empuja a llevar a cabo un extraño experimento, consistente en comer
durante dos semanas comida cada vez más caducada, para, según dice,
demostrar que tiramos a la basura toneladas de comida que aún se puede
tomar, publica Daily Mail.
14 DÍAS COMIENDO ALIMENTOS CADUCADOS
DÍA 1. Come un par de huevos fritos que llevan un día caducados. "Pueden contener salmonela, pero saben genial".
DÍA 2. "Me siento bien", dice. Come un filete de salmón que lleva dos días caducado. "Mi mujer me dice que soy imbécil".
DÍA 3. Toma un pastel de carne que lleva tres días caducado. Da las sobras a su perro, pero éste prefiere no tomarlo.
DÍA
4. Jonathan se atreve con un poco de cerdo y unas salchichas que llevan
cuatro días caducados. "Mi mujer dice que huele raro".
DÍA 5. Se toma una macedonia de frutas que caducó hace cinco días. "Sin consecuencias".
DÍA 6. El siguiente plato es un pollo que lleva seis días caducado. "Mi mujer actuó como un vampiro cuando ve un crucifijo".
DÍA 7. Come carne picada que lleva una semana caducada y se preocupa porque la carne ha cambiado de color.
DÍA
8. Ingiere pollo y arroz que llevan ocho días caducados. Su mujer tiene
dolor de estómago después de comer pez fresco. No aguanta la risa.
DÍA
9. Menú del noveno día: moussaka nueve días caducada. La cocina tres
minutos más de lo aconsejado, por si acaso. "Sorprendentemente
riquísima".
DÍA 10. Magdalenas caducadas hace diez días. No está "riquísima", pero "si fuera todo lo que tienes, no lo dudarías".
DÍA 11. Paté de garbanzos con limón. "Está un poco ácido... quizás por el limón".
DÍA 12. Se prepara unas alubias que habían caducado hace doce días. "Están más que aceptables".
DÍA 13. Come pan caducado desde hace tres semanas y media. "Es de color verde y huele a calcetines".
DÍA 14. Un tazón de cereales que caducó hace ya tres meses. "Está comestible".
Finaliza
su experimento asegurando que no ha tenido ningún problema con su
estómago. Las empresas encargadas del etiquetado de los productos le
advierten de que cada persona es un mundo y, haciendo lo mismo que él,
otros podrían haber enfermado.
El enlace: http://www.20minutos.es/noticia/394974/0/hombre/comida/caducada/ Tags: hombre, comida caducada, anticonsumismo