
Dicen que “lo que es moda no incomoda” y nosotras, las mujeres, podemos
dar fe de que no esto no es cierto: tacones de 15cms, monos de lycra
que nos hacen entrar barriga y contener la respiración, escotes que
debes llevar sin sujetador desafiando las leyes de la gravedad, con la
gravedad de que lo que tenía que estar arriba te queda por la cintura…
Sí, muchas veces, lo que es moda es incómodo y ridículo.
Tan ridículo como queda nuestro diseñador gibraltareño, John Galliano,
que trabaja para la casa Dior, vestido de torero en el último desfile
que presentó en París esta semana. La tendencia que estamos viviendo
confunde lo friki con lo glamuroso, lo “chic” con la pantomima, y la
alta costura con un menjunje de propuestas imposibles de ponerte sin
parecer un payaso. Que un tío que a duras penas sabe hablar y que a lo
único que se dedica es a torturar y dar muerte a toros en una plaza,
toros que han sido afeitados y drogados (hechos que denuncian los
taurinos más puristas), tal el caso de Cayetano Rivera, sea elegido
como imagen de una firma como Armani, es preocupante. Y que ahora se
sume a esta moda de alta tortura el frik de Galliano, es doblemente
preocupante. Y digo doblemente porque hiere por dos lados: por uno, a
nuestra sensibilidad como animalistas, porque no se puede hacer un
icono de algo que representa una lacra para nuestra sociedad como es la
tortura institucionalizada en forma de espectáculo de un animal; y por
el otro, a nuestra sensibilidad estética, porque hay que ver qué
horroroso que le queda al tío éste el traje de luces. A propósito de
esta expresión: ¿necesitarán ponerse traje de luces para paliar la
falta de luces intelectual?
Pues nada chicas, que ya hemos
podido comprobar que no tenemos que suspirar por no tener un vestido de
Dior ni de cualquier otro diseñador de firma, que el buen gusto no
puede estar nunca en manos de ¿cerebros? como éstos (cosa que ya ha
quedado patente, si no, miren la foto de marras). Para muestra de lo
que esto genera, basta con darse un garbeo por las puertas de las
distintas plazas de tortura de nuestro país: allí podréis ver qué
elegante, qué chic, qué cool que es el público taurino. A juzgar por
las apariencias, me atrevo a adelantarme a las tendencias de los
diseñadores que se inspiran en las torturas de animales para sus
colecciones, y así, el año que viene veremos cómo se lleva la dentadura
incompleta, los tíos con la camisa abierta hasta la cintura mostrando
la barriga cervecera, los calcetines con alpargatas y el aliento a
alcohol. Si además no pueden hilar dos palabras seguidas que sean
inteligibles, el look estará completo. Después no digan que no les
avisé.
Artículo en clave de humor de Alejandra García.
Extraído de:
*
http://pebrots.blogspot.com/2008/08/galiano-alta-tortura.html*
http://www.liberaong.org/index.php?c=articulos.php&idiom=castTags: JOHN GALLIANO, ALTA-TORTURA, tauromaquia