1.- Se obtiene soja verde en grano. Es bien fácil, se encuentra en cualquier gran superficie o super. Es ésta:
Se
disponen unos cuantos 'porotos' en el fondo de un plato llano, tal cual
se ve, con un poco de agua al alcance de todos. Yo lo hago en ocasiones
con un pulverizador.
2.- Se introduce el plato en un lugar oscuro y no frío, como podría ser
un armario. El plato nunca debe tener demasiada agua o el grano se
pudrirá. Debe pulverizarse o bien remojarse tres o cuatro veces al día,
dejando siempre un mínimo de agua en el fondo del plato para que la
soja se mantenga húmeda.
Después de más o menos un día podremos observar ésto:
3.- Si se han cumplido los puntos anteriores (repito, ambiente adecuado
como armario, agua pulverizada sin 'encharcar' de cuando en cuando y
lugar oscuro), el segundo día o así deberíamos de observar algo
parecido a ésto (todo ello sigue desarrollándose sólo con agua, soja
verde y un plato):
4.- Finalmente, podríamos conseguir germinados de un tamaño superior al
que podéis ver aquí. El tercer o cuarto día (dependiendo) deberían
estar en su tamaño máximo. Después de cuatro días no crecen más, así
que es inútil mantenerlos durante más tiempo. En este caso nos
crecieron poco debido a que los ignoramos algo más, humedeciéndolos en
pocas ocasiones. De cualquier manera, haciéndolo bien, queda un
germinado superior al que se vende en botes en los supermercados.
También tiene un sabor más fuerte, ya que cuando adquirimos uno
comercializado lleva por lo general algo de azúcar en el líquido que lo
conserva.
Los germinados deben mantenerse en frío y consumirse rápidamente (tres
días máximo), para que no pierdan sus propiedades. Antes de usarlos,
deben retirarse las cascarillas bajo el agua y enjuagarse en agua
limpia.
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