"Podéis jugar al macabro juego de buscar las siete diferencias entre
foto a) y foto b) pero ya os digo de antemano que no las encontraréis.
Hace tres años visité el campo de concentración de Sachsenhausen en
Berlín y todo se ha mantenido como hace 60 años pero lo que más me
impactó fue el olor nauseabundo a muerto que aún permanecía en todas
las salas o los montones de zapatos de los que llevaban a la cámara de
gas allí acumulados tal cual se dejaron o las escobas hechas de cabello
de las mujeres judías allí concentradas.Un espanto de una magnitud que
nos hizo salir de allí llorando.
A lo mejor hay que esperar 60 años para que Spielberg haga películas
bonitas que sensibilicen al resto sobre lo que hoy hacen los israelíes
con nosotros. Unos desalmados que nada tienen que ver con los que
sufrieron aquel holocausto y que ensucian la memoria de sus abuelos y
bisabuelos masacrando palestinos. Si esos judíos se levantaran de la
tumba, escupirían sobre esta panda de asesinos.
Todas las noches recordad a vuestros hijos antes de acostarse lo
importante que es estudiar Historia para nunca olvidar, no repetir las
mismas barbaries y que dejemos de llorar muertos de una maldita vez.