El día 21 de Mayo pasado fue un día como cualquier otro para una
chimpancé que no se conoce su rostro, pero se sabe que está allí, en
los sótanos del Centro de Primatología de Yerkes, perteneciente a la
Universidad de Emory, en Atlanta, Estados Unidos. Ha cumplido ya 55
años. Wenka sabe que hace una eternidad vive en Yerkes, pero aunque
ella no sepa contar los días y años como los humanos lo hacen, solo
piensa que ha conseguido sobrevivir y que sigue luchando
desesperadamente por su vida, tras más de medio siglo de tortura.Wenka:
55 años de tortura.
Libertad Chimpancés
Wenka también sabe que los hijos que trajo al mundo desaparecieron
horas después de su nacimiento, y nunca consiguió tenerlos junto a ella
y demostrar su cariño como madre. Sabe perfectamente que entre las
centenas de inyecciones que penetraron sus venas, con todo tipo de
productos, desde alcohol a hormonas y que perturbaron su metabolismo,
ella ha conseguido sobrevivir.
Wenka no sabe lo que es el cariño, el abrazo de otro chimpancé y está
ya muy lejos en lo recóndito de su memoria los dos años que vivió,
después de su nacimiento en otro laboratorio (el que precedió a Yerkes,
en Orange Park, Florida), cuando fue tratada como un bebe humano en la
casa de una persona. Wenka ha vivido prácticamente toda su vida en un
laboratorio, fue - tal vez - solo tocada por manos enguantadas en
material sintético, y nunca por el calor de una mano humana desnuda.
Conoció el dolor en todas sus formas posibles. Ya, en el primer día de
su nacimiento, fue arrancada del pecho de su madre, e hicieron con ella
la primera experiencia, en un cuarto oscuro, donde eran estudiados los
defectos de la visión humana.
Wenka, está sola. Solo nos tiene a nosotros, que desde fuera,
contemplamos con horror, lo que un ser humano es capaz de hacer con los
seres más próximos a ellos en la Tierra y como "científicos" torturaron
sin misericordia un ser inocente, durante toda una vida, sin el menor
remordimiento.
El Proyecto R&R, que lucha por el retiro de todos los chimpancés en
centros de tortura norteamericanos a santuarios, están pidiendo al
Centro de Primatología de Yerkes, que Wenka sea liberada y trasladada a
un lugar de acogida, donde acabe por fin con su sufrimiento y descanse
en paz y con cariño de los suyos, los días que le queden de vida..
El Proyecto Gran Simio - España y su sección Internacional (GAP) se
juntan a esta petición a nivel mundial. Wenka debe ser retirada del
Centro de Yerkes de forma inmediata y tener una oportunidad de ver las
estrellas, pisar la tierra, sentir el calor del cariño y la comprensión
de sus compañeros evolutivos humanos y no humanos.
El Proyecto Gran Simio pide que se escriba - en cualquier idioma - al
Director del Instituto Nacional de Salud y se pida en nombre de
cualquier sentimiento que todavía exista en el corazón de esa gente,
para que envíen a Wenka a un Santuario, que le den la libertad antes
que sea demasiado tarde. Wenka no puede morir en un laboratorio, ella
tiene el derecho, al menos, de VER LA LUZ DEL SOL. Se lo deben tras
haberla tenido más de medio siglo al servicio del ser humano con
experimentaciones dolorosas y sufriendo de una forma bárbara. No
podemos permitir que pase sus últimos días en este Centro sin que se le
haya dado la oportunidad de sentir el calor del sol, el aire de la
mañana, el olor de las flores o el abrazo de un compañero.
Se puede firmar la carta de petición en inglés en la siguiente página:
http://ga1.org/campaign/wenka
Muchas gracias por colaborar. Wenka se merece salir del infierno en que vive.
Más sobre Wenka aquí:
http://www.releasechimps.org/chimpan...stories/wenka/Tags: libertad, wenka